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«La alta inflación es un pecado moral y económico»

Paul Volcker: PARA LA NACION

texto Ewa Dominika

1 de julio de 2018

El expresidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos lamenta que la Argentina no logre seguir políticas correctas en el largo plazo.

Conocer a Paul Volcker causa impacto. Su altura de 2,08 metros, su mirada celeste, sagaz y afectuosa, su actitud sencilla sumada a la lucidez de su conversación cautiva. En su rol de presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos derrotó a la inflación trayendo 20 años de prosperidad, crecimiento y bonanza al país. Es, aún hoy, el economista ícono de la política económico-financiera de su país.

Fue artífice de dos de los acontecimientos trascendentales de la economía norteamericana de la segunda mitad del siglo XX. El abandono de la convertibilidad del patrón oro-dólar en los 70 y el éxito de su rigurosa política antiinflacionaria. Entre 1979 y 1987, Volcker fue nombrado por Jimmy Carter, presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos y reconfirmado por Ronald Reagan en 1983. La imposición por Volcker de una política antiinflacionaria restrictiva fue impopular en su inicio, pero exitosa en su objetivo. En 1983 la inflación cayó de 14,3% a menos de 3 por ciento.

-Sí, eso creo. En mi opinión es un pecado moral y económico.

-Al comienzo del proceso,¿la recesión y el desempleo son inevitables?

-¿Cuánto tiempo lleva que la economía comience a crecer y que los ciudadanos se beneficien?

-Espero que sea pronto y de manera exitosa. Pero deben tomarse las medidas correctas y, en el proceso, la gente debe reconocer que la austeridad y el trabajo duro redundarán en su beneficio en un futuro cercano. La Argentina tiene todo para ser un país exitoso. Pero ningún país puede vivir en el pasado. Tiene que construir su futuro de prosperidad en el presente.

-Usted tiene la experiencia de haber logrado bajar la inflación en Estados Unidos. ¿Cuánto tiempo llevo el proceso?

-Recuerdo que a finales de los años 70 e inicios de los 80 llevó alrededor de tres años restaurar la economía y lograr la confianza y la comprensión pública por las medidas tomadas. Así, obtuvimos 20 años de estabilidad económica y crecimiento sostenido.

-¿Qué tan importante es la participación ciudadana para controlar la inflación? ¿Pueden las expectativas inflacionarias realimentar el círculo vicioso?

-Veo esas dificultades en la Argentina. Percibo cuán a menudo retroalimentan ese círculo. Así, la gente se vuelve cínica, no les cree a sus administradores y tienen que recomenzar nuevamente y perseverar esperando que esta actitud cambie.

-¿Qué lugar tiene la corrupción ?

-Es un dilema mundial, pero los altos niveles de corrupción en América Latina en general siempre me llevaron a preguntarme cuán relacionadas están la cultura con la corrupción, y la pobre legislación sobre el tema con el fracaso económico y la pobreza.

-¿Considera que las regulaciones son decisivas para controlar los excesos?

-No, si usted debe apelar a las regulaciones ya es demasiado tarde. Debe aplicar las medidas generales y mantenerlas.

-¿Cree usted que la renovada relación entre Argentina y el FMI son una decisión correcta?

-Creo que es una oportunidad. Pero las dos partes deben ayudar. El respaldo del FMI no solo ayudará financieramente, sino que luego de la crisis puede restaurar la confianza internacional en el país y traer inversiones productivas. La ayuda debe estar respaldada por políticas adecuadas sostenidas en el tiempo. Eso traerá estabilidad y el crecimiento.

-¿Deberían las regulaciones bancarias ser internacionales?

-Hasta cierto punto, sí, porque hay una gran cantidad dinero fluyendo sin control por todo el mundo.