Las metodologías ágiles ya se integraron a las carreras de grado

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Las metodologías ágiles ya se integraron a las carreras de grado

Universidades

Las metodologías ágiles ya se integraron a las carreras de grado

Pensamiento de diseño, scrum y otras se enseñan en ingenierías y carreras tecnológicas para desarrollo de proyectos.

Las metodologías ágiles priorizan el trabajo en equipo y la prueba y error.

Provenientes del mundo del software, las llamadas metodologías ágiles, que modificaron la forma de gestionar el desarrollo de productos informáticos, fueron ganando espacio en el mundo de los negocios. Para crear productos, para armar planes de negocios, para gestionar proyectos, las metodologías como design thinking (pensamiento de diseño) o scrum (que hace alusión a la formación en el rugby) acortaron tiempos y permitieron una mejor adaptación de los resultados a las necesidades de los clientes o al contexto.

Su incorporación a las currículas de las carreras universitarias no se hizo esperar. En las tecnológicas y de negocios, en materias de informática o de emprendedorismo, los alumnos aprenden cómo usarlas, usándolas. “En el caso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) es casi obligado enseñarlas. Hoy en día la gran mayoría de las empresas que se dedican a desarrollo de software usan metodologías ágiles”, dice Hernán Morello, director de Ingeniería en Informática y de la licenciatura en Gestión de TI de la UADE.

Estas metodologías se caracterizan por el trabajo en equipo y la presentación de avances en ciclos cortos, que permiten detectar en etapas tempranas errores o integrar rápidamente cambios.

“Son una respuesta al mundo cambiante e incierto”, señala Juan Vidaguren, decano de la Escuela de Ingeniería y Gestión del ITBA. “Estamos en una cultura de lo ágil, en el sentido de que ya no es malo equivocarse, no es malo errar y volver a arreglar, ni son malas las iteraciones (repeticiones) cortas y los ajustes de resultados a las respuestas que vas obteniendo”, agrega.

En el ITBA, las metodologías ágiles se incluyen en carreras como la licenciatura en Administración y Sistemas e Ingeniería Informática. Aunque, dice Vidaguren, “las usamos siempre que podemos”. Por ejemplo, incorporaron una metodología ágil para innovación en startups, que viene de Harvard. “Es una manera de crear un negocio rápidamente, que se usa mucho en el entorno del emprendedorismo, reemplazando el plan de negocios tradicional”, cuenta Vidaguren.

En la Universidad Nacional de La Matanza también se enseñan metodologías ágiles en la materia Innovación y Emprendedorismo, de Ingeniería Industrial. “Trabajamos con resolución de problemas, basados en desafíos y proyectos, en vez de dar soluciones teóricas con pasos inventados. Se trata de llevar a los estudiantes a la realidad y no solamente en cuestiones tecnológicas, sino en cualquier tipo de innovación. Estas metodologías ponen en el centro a quién está destinado el proyecto y qué necesidad estamos cubriendo”, explica Hernán Mavrommatis, profesor en esa carrera.

“Desarrollamos un perfil profesional de ingeniero integral, no de un ingeniero que trabaja dentro de un laboratorio pensando soluciones técnicas”, agrega.

En la UADE, estas metodologías se integran a las carreras de Ingeniería en Informática, licenciatura en Gestión de Tecnología dela Información y en las tecnicaturas en Desarrollo de Software y Desarrollo de Videojuegos. “Los alumnos tienen un primer acercamiento a la metodología en las materias Teorías de Sistemas y Metodologías de Desarrollo. Luego vuelven a tener un siguiente acercamiento en los seminarios de integración profesional, en los que se realiza una integración de los conocimientos adquiridos y deben realizar como proyecto un prototipo funcional”, explica Morello.

Los profesores definen a estas metodologías como un conjunto de técnicas de gestión que priorizan el trabajo en equipo. “Antes, había largos procesos de documentación para el desarrollo de un software. Ahora, se prioriza a las personas antes que a la documentación”, señala Morello.

Además, se planifican ciclos cortos durante los cuales se resuelven tareas planificadas para entregar al cliente “una funcionalidad en funcionamiento”, dice. Esto “permite identificar de manera temprana cualquier tipo de error o desvío entre lo que hacés y lo que el cliente quiere. Permite hacer las correcciones de antemano e involucrar al cliente en el proceso”, describe el profesor de la UADE. Además, las metodologías ágiles “se basan en la comunicación constante, usan tableros donde se visualizan tareas y el trabajo es más horizontal que vertical”, agrega.

Para CLARIN