QUE SEPA COSER, QUE SEPA BORDAR, QUE SEPA GESTIÓN Y DIRECCIÓN EMPRESARIAL

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QUE SEPA COSER, QUE SEPA BORDAR, QUE SEPA GESTIÓN Y DIRECCIÓN EMPRESARIAL

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Para las mujeres empresarias, las pymes son el espacio propicio para romper barreras, empoderarse e insertarse fuerte en el mundo laboral. Aun así, hay brechas por achicar. Una de ellas es en el gremialismo empresario, donde las mujeres que participan son menos del 10%. Entidades como CAME vienen trabajando en aumentar ese cupo.

El 51% de la población argentina son mujeres pero, según el INDEC, solo el 43,3% trabaja. Los hombres representan el 49% de la población y, en cambio, el 63,5% trabaja. A pesar del empoderamiento que viene logrando la mujer, la disparidad de género en el mercado laboral sigue muy alta. Pero algo está cambiando. Y en ese cambio las pymes tienen una parte de la explicación. “La pyme es el primer lugar donde nosotras participamos y tenemos más posibilidades de acceso”, explica Beatriz del Carmen Tourín, presidenta del Área Mujeres Empresarias de CAME. Tourín es además dueña de una empresa familiar de segunda generación, tiene tres hijas mujeres y un varón, pero son ellas las que ocupan los cargos directivos en su firma. “La mayoría de las pymes en Argentina son familiares, por eso son el escenario propicio para que la mujer acceda a los cargos de decisión”, dice. Según CAME, en las cámaras empresariales menos del 10% de sus integrantes son mujeres, lo que muestra la brecha y el camino por delante para ocupar esos espacios muy arraigados al género masculino. “Trabajamos mucho en seducir a las mujeres para que participen en los cargos directivos, porque los grupos de trabajo son menos vulnerables cuando hay heterogeneidad de género”, señala Tourín.

• MENOR PROPORCIÓN •

Según una encuesta realizada en 2017 por Grant Thornton a 5.500 empresas de 36 economías, Argentina es el país con la segunda menor proporción de mujeres en puestos directivos, después de Japón. El estudio registró un 15% de los cargos directivos en manos de mujeres, frente a una proporción global del 25%.

Las cifras son más alentadoras según el Instituto Nacional de Mujeres, dependiente del Gobierno nacional: las mujeres en Argentina ocupan un 31,2% de los cargos en dirección. Pero, si bien un mayor porcentaje de las mujeres ocupadas tiene un nivel universitario (el 45,6%, contra el 29,8% de los hombres), ocupan menos puestos de decisión, factor central en la brecha salarial. “Ser empresaria es difícil, y más lo es hacer participación gremial, porque las mujeres somos mamás, amas de casa, estamos en nuestras empresas, en la dirigencia, y la división de los tiempos es más complicada que para los hombres”, dice Claudia Patricia Fernández desde Ushuaia. Hay analistas que vienen vaticinando que la próxima revolución económica vendrá de la mano de la mujer. Pero hay que seguir trabajando para aumentar la tasa de participación femenina en las empresas, y las pymes son la mejor puerta de entrada.

NOTA DE TAPA

ESPACIO CAME OCTUBRE 2018.